500 дней без войны

((Beatriz Flamini испанка, камсамолька и просто красывая дэвушка сегодня вышла на поверхность после 500 дней и ночей без секса и войны.
Уютная пещерка, где загорала смелая исследовательница, находилась на глубине 70 метров. Это вам не Азов.))

Quinientos días dentro de una cueva, en soledad, sin referencias de tiempo y sin contacto con el exterior. La española Beatriz Flamini, deportista de élite, alpinista y escaladora, ha cumplido este reto, que también supondrá un récord mundial de permanencia bajo tierra en estas condiciones extremas. Milutin Veljkovic estuvo 464 días en una cueva de Serbia entre 1969 y 1970.
Este viernes se ha producido la salida de Flamini de una cavidad en la provincia española de Granada (sur), en la que ha permanecido a 70 metros de profundidad y aislada durante el último año y casi cinco meses, ajena a todo lo que ha acontecido en el planeta en todo este tiempo.
Apasionada de expediciones en solitario por las cimas más altas del mundo y experta en autosuficiencia, esta defensora del medioambiente se puso en contacto hace dos años con la productora Dokumalia para plantearle el reto, explica Elena Mera, portavoz del proyecto Timecave.
"Se trataba de un desafío personal de superación, como otros muchos que había hecho anteriormente. En este caso, se prestaba además a todos los estudios que otros quisiesen hacer con ella, con lo que muchos científicos se apuntaron. Nos propuso también registrar todo el proceso en una serie documental", detalla.
Tras estudiar experimentos similares llevados a cabo antes en distintas partes del mundo y ser conscientes de la dificultad, están a punto de cumplirse esos 500 días en una constante noche oscura, sola y en silencio, durante más de dieciséis largos meses.
Esta aventurera, de la que los expertos que la han tratado destacan su gran fuerza mental y voluntad de hierro, ha lidiado todo este tiempo con sus pensamientos, su ilusión, sus miedos, su valentía, acompañada de dos cámaras sin pantalla que contenga referencias de horas ni días, para narrar paso a paso sus vivencias.

((Beatriz Flamini испанка, камсамолька и просто красывая дэвушка сегодня вышла на поверхность после 500 дней и ночей без секса и войны.
Уютная пещерка, где загорала смелая исследовательница, находилась на глубине 70 метров. Это вам не Азов.))

Quinientos días dentro de una cueva, en soledad, sin referencias de tiempo y sin contacto con el exterior. La española Beatriz Flamini, deportista de élite, alpinista y escaladora, ha cumplido este reto, que también supondrá un récord mundial de permanencia bajo tierra en estas condiciones extremas. Milutin Veljkovic estuvo 464 días en una cueva de Serbia entre 1969 y 1970.
Este viernes se ha producido la salida de Flamini de una cavidad en la provincia española de Granada (sur), en la que ha permanecido a 70 metros de profundidad y aislada durante el último año y casi cinco meses, ajena a todo lo que ha acontecido en el planeta en todo este tiempo.
Apasionada de expediciones en solitario por las cimas más altas del mundo y experta en autosuficiencia, esta defensora del medioambiente se puso en contacto hace dos años con la productora Dokumalia para plantearle el reto, explica Elena Mera, portavoz del proyecto Timecave.
"Se trataba de un desafío personal de superación, como otros muchos que había hecho anteriormente. En este caso, se prestaba además a todos los estudios que otros quisiesen hacer con ella, con lo que muchos científicos se apuntaron. Nos propuso también registrar todo el proceso en una serie documental", detalla.
Tras estudiar experimentos similares llevados a cabo antes en distintas partes del mundo y ser conscientes de la dificultad, están a punto de cumplirse esos 500 días en una constante noche oscura, sola y en silencio, durante más de dieciséis largos meses.
Esta aventurera, de la que los expertos que la han tratado destacan su gran fuerza mental y voluntad de hierro, ha lidiado todo este tiempo con sus pensamientos, su ilusión, sus miedos, su valentía, acompañada de dos cámaras sin pantalla que contenga referencias de horas ni días, para narrar paso a paso sus vivencias.